Eran las 3.30 de la madrugada y yo no tenía ganas de dormir, o quizá sí, pero no era consciente porque había algo que necesitaba más que el sueño.
Entré en las redes sociales de siempre, sin saber para qué, ¿simplemente por entrar? Miré las "noticias" de los muros de mis amigos, sin saber para qué, ¿Simplemente por leer? y al final.. miré al chat, y lo vi.
Qué triste es, que sienta la necesidad de mirar a ver si alguien importante está conectado para poder hablar con ella/él... y sentir que no estoy solo... Ese es el motivo de por qué lo hago, ese el motivo por el que lo miro. Quiero ver si hay alguien con quien hablar que haga desaparecer esa sensación de soledad, una sensación que no debería estar fundada, que no debería existir, porque yo sé que tengo a gente conmigo... pero no parece ser lo mismo...no parece ser suficiente.
¿Fue tan grande lo que me diste que ensanchó mi corazón de tal modo que ahora todo parece insuficiente? No lo sé... pero sea lo que sea, dos cosas están claras. Te echo de menos a ti, pero sobretodo a todo lo que una vez fuimos.
Quiero ser sincero, quiero serlo de verdad, por esta vez, sólo por esta vez. Sin idealizar, sin exagerar, sin mentir a mi corazón ni mi razón de ser:
Siento que fuiste algo muy grande, siento que nunca antes de estar contigo supe lo que de verdad significaba la palabra amar, ni tampoco la palabra felicidad. Me diste todo lo que yo podía esperar, y aun más. Me diste tu confianza, me diste los momentos más bonitos que puedo recordar, momentos que para mi superan a cualquier momento de película, momentos que todavía puedo revivir al cerrar los ojos. Dejaste huella no sólo en mi pecho, sino en muchas cosas, muchos sitios que ahora soy incapaz de mirar sin verte, de tocar sin sentirte, de recorrer sin olerte en el aire.
Y eso, es así, tal cual.
Reviviste en mi el espíritu de superación, de dar lo mejor, de darte lo mejor. Hiciste que mi imaginación explotara en miles de sorpresas de colores, en millones de frases llenas de sentimiento, en centenares de melodías y acordes. Me diste mucho, me diste tanto en comparación con lo que nadie me había dado hasta el momento... y te fuiste.
Te fuiste, y aunque no borraste lo que habías escrito, creaste una prisión en el vacío... porque ahora todas esas cosas están aprisionadas, están atrapadas dentro de mi, y vuelven a mi cada día, cada noche y no soy capaz de tratarlas como a un recuerdo más.
Y cada vez que camino en dirección a otra, cada vez que veo la meta de otros labios, entonces todas esas cosas me tiran, me atrapan, me desvían. No puedo explicarlo mejor que diciendo.. que es como cuando te falta un capítulo para acabarte un libro y es la hora de irse a la cama. Sabes que tienes que irte, pero eres incapaz de hacerlo hasta que no has llegado al final. Sólo que aquí hay capítulos infinitos.
Así es, siento que lo nuestro no puede estar acabado, que es una historia incompleta. He sido incapaz de poner la palabra "Final" a nuestra historia, he sido incapaz de cerrar las tapas y empezar un nuevo libro... ¿Por qué? porque el nuestro era... de tú y de yo. De nosotros, de pRoMetidoS.
Y es por eso que no me atrevo, que parece que nunca doy el paso, que siempre me quedo a mitad. Tengo la sensación de que pierdo la oportunidad de continuar la historia si empiezo una nueva, tengo la sensación de que ningún libro conseguirá engancharme igual. Tengo la sensación... de que existe el amor verdadero, y que ese eramos sólo...sólo tú y yo.
Y así estoy. Sintiéndome solo porque no puedo ir ni hacia delante, ni hacia detrás. Y realmente sé que la salida está siempre adelante, pero yo solo no puedo caminar hacia ahí. Yo no puedo, no no no y no. Necesito que alguien me coja de la mano, que alguien sea la sonrisa que me invite a continuar, la mano que coja la pluma y escriba... "Aquí empieza una historia, una de la que no has oído hablar jamás".
Dónde estará esa sonrisa que me invite, esa mano que me escriba el comenzar; dónde estará aquella que sepa liberar mis recuerdos, y cambiar el vacío por nuestro lugar.
Ven ya.